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Liverpool eleva a 25% el uso de agua alterna ante presión hídrica

La empresa reutilizó más de 735,000 metros cúbicos y acelera inversiones para reducir riesgos operativos hacia 2040.
jue 28 mayo 2026 05:00 AM
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Verónica Ramírez, directora de Cumplimiento y Asuntos Regulatorios de Liverpool. (Foto; Cortesía)

Ante el aumento del estrés hídrico en distintas regiones del país y la creciente presión regulatoria, la compañía aceleró sus inversiones en infraestructura, reutilización y tratamiento de agua, con el objetivo de reducir riesgos operativos y avanzar hacia un balance hídrico para 2040.

De acuerdo con el Informe de Sostenibilidad 2025 de El Puerto de Liverpool, la empresa utilizó 2.17 millones de metros cúbicos de agua durante el último año. La mayor parte provino de tomas municipales, aunque también incorporó agua tratada, captación pluvial y agua de pozo dentro de su operación. El reporte señala además que Liverpool reutilizó más de 735,000 metros cúbicos de agua en 2025, un incremento de 22.5% frente al año previo. Parte de esta agua se destina a sanitarios, riego de áreas verdes y limpieza de estacionamientos en tiendas y centros comerciales.

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Verónica Ramírez, directora de Cumplimiento y Asuntos Regulatorios de Liverpool, explica que la estrategia hídrica de la empresa comenzó a tomar forma desde 2020, cuando Liverpool inició proyectos orientados a reducir el consumo de agua potable en sus operaciones. Un año después, la compañía formalizó sus compromisos de sostenibilidad ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), incorporando objetivos ambientales y de gestión de recursos dentro de su visión de largo plazo. Desde entonces, la empresa sostiene que logró disminuir 20% el consumo de agua potable, mientras incrementó gradualmente el uso de fuentes alternas y sistemas de reutilización.

“Para El Puerto de Liverpool el agua es un recurso vital, por eso implementamos estrategias para cuidar la huella hídrica y garantizar la viabilidad de nuestras operaciones a largo plazo, pero también la de las comunidades donde operamos. La gestión del agua ya no puede verse solo desde una perspectiva ambiental, sino también de continuidad operativa”, dice Ramírez.

Uno de los avances que Liverpool considera más relevantes ocurrió en 2025, cuando 25% del agua utilizada por la empresa ya provenía de fuentes alternas, principalmente agua tratada y captación pluvial. La compañía sostiene que este porcentaje representa un cambio importante frente al modelo operativo que mantenía hace cinco años, cuando la mayor parte del consumo dependía de agua potable. El objetivo de la empresa es seguir aumentando la proporción de agua reutilizada y disminuir la dependencia de fuentes convencionales conforme avance la expansión de infraestructura hídrica en sus operaciones.

La presión hídrica representa uno de los principales retos para la empresa. Liverpool estima que 74% de sus ubicaciones se encuentran en zonas con alto o muy alto estrés hídrico, lo que llevó a la compañía a priorizar inversiones justamente en esas regiones. La empresa evalúa tanto la disponibilidad de agua como el volumen de consumo de cada ubicación para definir dónde instalar sistemas de captación, tratamiento y reutilización. Esta estrategia busca reducir riesgos operativos futuros en entidades donde las sequías y restricciones al suministro comienzan a intensificarse.

Entre las medidas implementadas por la empresa se encuentran plantas de tratamiento, sistemas de captación pluvial y sustitución de equipos tradicionales por dispositivos ahorradores de agua. Liverpool también comenzó a incorporar criterios de sostenibilidad desde el diseño de nuevas tiendas y desarrollos inmobiliarios, con la intención de que las nuevas ubicaciones operen desde el inicio bajo estándares de eficiencia hídrica, reducción de emisiones y aprovechamiento de recursos.

Ramírez reconoce que desplegar este tipo de infraestructura implica inversiones elevadas y procesos graduales. Por ello, dice, Liverpool trabaja bajo metas anuales que permiten monitorear resultados y ajustar prioridades dependiendo de las condiciones de cada región.

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“Tenemos que ir priorizando. No podemos instalar todas las plantas de tratamiento de agua de golpe. Son proyectos que deben hacerse de manera gradual. Lo que hacemos es identificar qué ubicaciones están en zonas de estrés hídrico, pero también analizar cuál es el volumen de agua que consumen para decidir dónde es más urgente invertir”, explica Ramírez.

Liverpool también empezó a extender sus criterios de sostenibilidad hacia proveedores y cadena de suministro a través de su programa Responsible Sourcing, con el que trabaja con socios comerciales para incorporar prácticas ambientales dentro de sus procesos, incluyendo medidas relacionadas con el uso y gestión del agua.

La presión regulatoria también comenzó a influir en sus decisiones, pues Ramírez reconoce que las empresas que cotizan en bolsa enfrentan cada vez mayores exigencias en materia de sostenibilidad. Bajo este escenario, la gestión del agua deja de ser una iniciativa voluntaria para convertirse en un componente que puede influir en la reputación, el financiamiento y la evaluación de riesgos operativos dentro del mercado.

“Estamos transformando la forma en que usamos el agua, reduciendo el consumo e impulsando su reutilización para avanzar firmemente hacia el balance hídrico al 2040. La meta es asegurar que nuestra operación genere valor no solamente hoy, sino también para las futuras generaciones”, afirma Ramírez.

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Tags

EL PUERTO DE LIVERPOOL, S.A.B. DE C.V. Agua

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