Las ciudades de América Latina enfrentan un rezago estructural en materia de sostenibilidad urbana que se refleja en brechas persistentes de planeación, movilidad, medio ambiente y cohesión social. Aunque la región concentra algunos avances puntuales, el desempeño general sigue por debajo de los estándares observados en ciudades de Europa y Asia, de acuerdo con el IESE Cities in Motion Index 2025, que evalúa a 183 ciudades del mundo a partir de nueve dimensiones clave del desarrollo urbano sostenible.
El índice elaborado por el IESE Business School muestra que las ciudades mejor posicionadas en sostenibilidad son Londres, Nueva York, París y Tokio. En contraste, las principales urbes latinoamericanas se mantienen en posiciones medias o bajas. Santiago de Chile, Buenos Aires en Argentina y la Ciudad de México ocupan los lugares 89, 117 y 118, respectivamente, reflejo de factores estructurales como la rápida urbanización, las restricciones presupuestales y una débil coordinación institucional.
En ese sentido, el reporte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los desafíos y las estrategías de sostenibilidad para América Latina destaca que este rezago para iniciativas en sostenibilidad se debe principalmente a que es la región más urbanizada del planeta, con un 80% de su población (aproximadamente 521 millones de personas) viviendo en zonas urbanas que derivan en un crecimiento acelerado y, a menudo, no planificado, que genera una intersección crítica entre problemas ambientales y disparidades socioeconómicas.