En las últimas semanas, diversas compañías listadas en las bolsas de valores del país han recurrido a los mecanismos de alivio previstos por la regulación. De las 29 empresas, sin contar grupos financieros, que conforman el principal índice bursátil del país, el S&P/BMV IPC, una tercera parte declararon explícitamente el uso de los alivios transitorios, ya sea de manera general o específica. Entre ellas se encuentran FEMSA, Liverpool, Vesta, Asur, Televisa, Peñoles, Kimberly Clark, Megacable y Walmart.
Esos alivios regulatorios son mecanismos que permiten a las emisoras contar con más tiempo o aplicar ciertas excepciones en la primera etapa de implementación. Su uso responde principalmente a la complejidad técnica de integrar información de sostenibilidad con datos financieros bajo un mismo marco, así como a la falta de sistemas internos suficientemente desarrollados para recopilar, validar y consolidar información climática con el nivel de detalle requerido.
Lejos de implicar un incumplimiento o una señal negativa, estos alivios forman parte del diseño gradual de la propia regulación y buscan facilitar una transición ordenada hacia estándares más estrictos.
Elaborar un informe de sostenibilidad ya no consiste únicamente en reportar consumo de agua, emisiones o programas sociales. Las nuevas reglas exigen demostrar cómo los riesgos y oportunidades relacionados con sostenibilidad pueden afectar los flujos de efectivo, el acceso al financiamiento o el costo del capital.
La Fundación IFRS define que los estándares buscan proporcionar información “consistente, comparable y útil para la toma de decisiones de los inversionistas”, explica PwC en un estudio.
Pero no todas las empresas se sienten listas. Para Fernanda Cruz, asociada senior, Huella y Etiquetado, y Fernanda García, senior associate, Climate Risk and Disclosure, ambas de Carbon Trust, la confusión entre las empresas persiste sobre lo que se requiere, dónde empezar o cómo acceder y estructurar la información relacionada con el clima.
“Esto representa obstáculos reales para los equipos internos, especialmente para quienes el reporte de sostenibilidad es un territorio completamente nuevo. Con plazos que se acercan rápidamente, muchos equipos experimentan una mezcla de incertidumbre y urgencia", señalan las especialistas en un reporte.
Para apoyar a las emisoras, en marzo, la CNBV presentó herramientas para facilitar la elaboración de los informes y señaló que la iniciativa busca “acompañar a las entidades reguladas en la integración de estrategias ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), así como en la revelación de información conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera sobre Sostenibilidad”.