Hasta ahora, replicar este proceso no ha sido posible, pues implica un calor de más de 100 millones de grados centígrados, por lo que hasta el momento no se ha logrado realizar de forma controlada en la Tierra.
En caso de alcanzar la fusión nuclear, la energía que proveería sería abundante durante las 24 horas del día, los siete días de la semana sin emisiones de carbono, algo que demuestra la urgencia de este tipo de tecnología.
Según datos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el mundo necesita reducir las emisiones anuales de CO2 a la mitad en las próximas dos décadas para evitar un peligroso calentamiento de más de dos grados centígrados.
Las opciones más cercanas a este objetivo implican la energía solar y eólica barata, pues de acuerdo con expertos, un prototipo de central de fusión no estará listo hasta principios de la década de 2030.
"Necesitamos que la generación de electricidad esté ampliamente descarbonizada para 2035, (pero) la fusión no puede aportar nada en estos plazos", dijo a National Geographic Nick Eyre, profesor de política energética y climática de la Universidad de Oxford.
Asimismo, cabe resaltar que en la actualidad, las plantas nucleares generan electricidad por medio de la fisión, lo cual libera energía al dividir átomos en lugar de fusionarlos; no obstante, se trata de un proceso que deja residuos radiactivos.