Pero "que sea en 2026, 2027 o 2028 no cambia gran cosa. La trayectoria es muy, muy clara", añadió.
Récords en Asia y en el Antártico
En 2025, la temperatura del aire en la superficie de las tierras y los océanos fue 1.47°C superior al nivel preindustrial, después de los 1.60°C registrados en 2024, el año récord.
Detrás de esta media global se esconden récords regionales, sobre todo en Asia Central, la Antártida y el Sahel, según los análisis de AFP a partir de los datos diarios del servicio europeo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), la agencia de la ONU para el tiempo y el clima, indicó por su parte que dos de los ocho conjuntos de datos analizados sitúan a 2025 como el segundo año más cálido, mientras que los otros seis lo colocan en tercer lugar.
La OMM fijó la media del periodo 2023-2025 en 1.48 grados centígrados, con un margen de incertidumbre de ±0.13 grados.
Pese al fenómeno meteorológico de enfriamiento de La Niña, 2025 "siguió siendo uno de los años más cálidos jamás registrados a escala mundial debido a la acumulación de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera", afirmó en un comunicado la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
En el 2025 se vivieron numerosos episodios climáticos extremos (olas de calor, ciclones y violentas tormentas en Europa, Asia y Norteamérica, así como incendios devastadores en España, Canadá y California) cuya intensidad o frecuencia se ve amplificada por el calentamiento global.
La combustión, cada vez mayor, de petróleo, carbón y gas fósil es en gran medida responsable del calentamiento.
Pero Robert Rohde, científico de Berkeley Earth, advierte de otros factores que podrían estar amplificando el calentamiento, aunque solo sea unas décimas o centésimas de grado a escala planetaria.
Es el caso de la normativa internacional que desde 2020 reduce el contenido de azufre del combustible marítimo y que ha tenido el efecto perverso de contribuir al calentamiento al disminuir las emisiones de dióxido de azufre.
Antes, estos "aerosoles" favorecían la formación de nubes claras que reflejaban la radiación solar y ejercían un efecto refrigerante sobre la Tierra.