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El cambio climático encarece 123% los precios de café en el mercado financiero

Las lluvias atípicas, huracanes y plagas reducen la productividad de las cosechas de café arábico, lo que afecta a los pequeños productores en México.
jue 19 febrero 2026 12:35 PM
cafe y  cambio climatico
La Organización de la Naciones Unidas (ONU) menciona que cuidar el café ante los impactos del cambio climático es una de las prioridades en temas de alimentación. (Isabel Mateos Hinojosa/Cuartoscuro)

En los últimos 5 años, los precios internacionales de Café registran un aumento de 123%. Aunque existen diversos factores que inciden, cada vez más los especialistas y productores se enfrentan a una menor producción de semilla de café. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido que el café es particularmente sensible a variaciones de temperatura.

La planta de arábica, la variedad más comercializada, requiere condiciones climáticas específicas; incrementos sostenidos de temperatura reducen la productividad y favorecen la propagación de plagas como la roya. Para México, uno de los principales productores de café arábiga en el continente, el fenómeno representa un desafío doble. Por un lado, eventos extremos como huracanes en el sur del país afectan regiones productoras como Chiapas y Veracruz.

En la región de las Altas Montañas del municipio de Santiago Sochiapan, Veracruz, a más de 1,200 metros sobre el nivel del mar, las montañas suelen pintar el paisaje de parcelas verdes que dan fruto a la cereza madura que se utiliza para el café. Ahí, Joel Morales aprieta los dedos mientras intenta poner en palabras lo que ocurre en su región. Dice que cada temporada la siembra se vuelve más incierta, más frágil, como si el calendario que durante décadas marcaba el ritmo del campo hubiera dejado de existir.

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Morales lleva 30 años cultivando café, casi desde niño. Aprendió el oficio mirando a su padre y a su abuelo. Durante mucho tiempo, la cosecha fue una certeza: se sabía cuándo preparar la tierra, cuándo esperar las primeras lluvias y cuándo cortar el fruto rojo. Pero en los últimos años, asegura, ha sentido incertidumbre en cada inicio de ciclo.

“Se han experimentado climas inusuales, como truenos en diciembre, cuando antes era poco común. También ha habido mucha lluvia, especialmente el año pasado desde septiembre hasta noviembre, lo que afectó la maduración y el crecimiento del café. La roya, una enfermedad que afecta las hojas del café, se ha vuelto más prevalente y resistente. Aunque se introdujeron variedades supuestamente resistentes, la roya ya les está afectando”, indica Morales.

Productores de la misma región, como Ventura Sánchez y Arturo Marini, coinciden en que las lluvias extraordinarias del año pasado y los efectos del cambio climático han complicado la producción. Las plantas requieren ahora mayor mantenimiento y medidas preventivas contra enfermedades, lo que incrementa los costos y reduce los márgenes de ganancia, incluso en un contexto de precios internacionales al alza.

Según datos del Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) del Banco de México, el consumo nacional ha registrado un mayor dinamismo respecto a la producción. Durante la última década presentó un crecimiento del 3.2%, para ubicarse durante el ciclo 2024/25 en 3.1 millones de sacos equivalente en café verde, de los cuales el 58% correspondió a café soluble y el resto a café tostado y molido.

En este contexto, algunas empresas que dependen directamente del suministro de café han comenzado a reforzar sus estrategias para apoyar a los productores y reducir la huella ambiental de su cadena de valor. Una de ellas es Starbucks, que en los últimos años ha ampliado sus programas de acompañamiento técnico y financiero en países productores, incluido México.

La compañía ha impulsado iniciativas para distribuir variedades de café más resistentes a plagas y a condiciones de estrés hídrico, además de promover prácticas de agricultura regenerativa orientadas a mejorar la salud del suelo y aumentar la resiliencia de las fincas ante fenómenos extremos. A través de centros de apoyo al productor, brinda asesoría técnica sobre manejo de sombra, conservación de agua y control integrado de enfermedades como la roya.

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Sarai Jiménez, directora de Construcción de Marca y Reputación en Starbucks México, explica que el café es un cultivo profundamente vulnerable a las variaciones de temperatura, a las lluvias irregulares y a la proliferación de plagas. Resaltó que si no se actúa hoy, no solo se pone en riesgo el futuro del café y sino el bienestar de miles de familias que dependen de él.

“Nuestro objetivo es fortalecer su resiliencia, mejorar la productividad de manera sostenible y asegurar que las próximas generaciones puedan seguir cultivando café de calidad. Cuando apoyamos a los productores a adaptarse, no solo protegemos una cadena de suministro: protegemos comunidades, ecosistemas y la experiencia que llega a cada taza. El futuro de Starbucks está directamente ligado al futuro del café, y ese futuro se construye en su origen”, agrega.

Ante ello, la Organización de la Naciones Unidas (ONU) menciona que cuidar el café ante los impactos del cambio climático es una de las prioridades en temas de alimentación para la organización, pues es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo y uno de los productos básicos más comercializados. Este sostiene los medios de subsistencia de unos 25 millones de agricultores y crea empleo adicional en toda la cadena de valor del café.

Además, FIRA resalta que el impacto social es relevante, pues los pequeños agricultores desempeñan un papel vital en la industria cafetera, ya que representan el 80% de la producción mundial de café. Para muchos países de bajos ingresos, las exportaciones de café representan una importante fuente de ingresos, generando reservas de divisas esenciales para asegurar el acceso a los mercados mundiales para la importación de bienes y servicios.

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