Laura Barrera, directora de Portafolio y colíder de sustentabilidad en RX México, una de las principales empresas organizadoras de eventos y exposiciones B2B en el país, explica que elevar los estándares ESG es una exigencia cada vez mayor de quienes asisten, pero también tiene que ver con sus propios compromisos.
Según Barrera, la compañía, que desde 2018 está adherida al compromiso Net Zero Carbon Events, una iniciativa internacional que busca acelerar la descarbonización de la industria de reuniones y exposiciones, mantiene como objetivo alcanzar emisiones netas cero en sus eventos para 2050, aunque trabaja para lograrlo en 2040. La empresa ya alcanzó reducciones de 60% en emisiones de alcance 1 y 2, así como una disminución de 45% en emisiones relacionadas con viajes de negocios.
Las emisiones de un congreso de entre 400 y 600 asistentes suman entre 720 y 960 toneladas de dióxido de carbono comparable (CO2e), de acuerdo con un estudio del Journal of Industrial Ecology. Sería el equivalente a las de alrededor de 200 automóviles operando durante un año completo.
Además, una convención puede generar hasta 14 kilos de residuos por participante, y un seminario internacional hasta 34 kilos, considerando montaje, operación y desmontaje, según Zero Waste Francia.
Para Barrera, alcanzar los objetivos depende de que todas las partes involucradas trabajen en conjunto. "De nada serviría que yo te dijera que tenemos la mejor disposición, pero si salen dos toneladas de basura que no están bien manejadas, ya están fuera de nuestro control. Por eso tenemos que ir de la mano con nuestros proveedores”, dice.
Los organizadores solicitan cada vez con mayor frecuencia información sobre certificaciones ambientales, uso de energías renovables, manejo de residuos y programas de eficiencia energética. Barrera menciona que recintos como el Centro Banamex, Expo Guadalajara y Cintermex cuentan con programas específicos de sustentabilidad y certificaciones que forman parte de los criterios considerados para la organización de eventos.