El costo de postergar decisiones
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte radica en la sensibilidad de los márgenes ante aumentos relativamente pequeños en el costo de ventas. Bajo un escenario alineado con net zero, una empresa que retrasa la transformación de su cadena de suministro podría enfrentar hasta tres puntos porcentuales de reducción en margen operativo hacia 2030.
Traducido a resultados, ello puede representar una caída cercana al 34% en utilidades para esa fecha y hasta 67% hacia 2040.
En una industria valuada en aproximadamente 1.77 billones de dólares, el impacto potencial adquiere dimensiones estructurales.
El estudio distingue, además, entre distintos perfiles empresariales: organizaciones que mantienen esquemas tradicionales, compañías que avanzan de forma incremental y aquellas que adoptan estrategias más ambiciosas de transición energética.
Con el paso del tiempo, las diferencias de exposición se amplían de forma considerable. Para 2040, quienes actúan con anticipación enfrentan entre cuatro y cinco veces menos vulnerabilidad acumulada frente a quienes difieren ajustes estratégicos.
De este modo, la velocidad de adaptación influye directamente en la estabilidad financiera futura.
Inversión, resiliencia y competitividad
El informe también señala que existen medidas con impacto tangible en el corto y mediano plazo.
Electrificación de procesos industriales, integración de energías renovables, mejoras en eficiencia energética o esquemas de co-inversión con proveedores no solo contribuyen a reducir emisiones, sino que permiten estabilizar costos y disminuir exposición a volatilidad energética y regulatoria.
Desde una perspectiva financiera, estas acciones pueden entenderse como mecanismos de gestión de riesgo que fortalecen la resiliencia operativa. Asimismo, generan condiciones para liberar capital e impulsar proyectos de mayor escala.
En este punto, el rol de las áreas financieras resulta determinante. Incorporar escenarios regulatorios, ajustar modelos de evaluación de inversión e integrar variables climáticas en la planeación estratégica permite vincular la sostenibilidad con disciplina de capital.