La diferencia estará en cómo administren las empresas esta transición.
¿Utilizaremos la inteligencia artificial únicamente para reducir estructuras y costos? ¿O aprovecharemos esta oportunidad para rediseñar puestos, capacitar a nuestra gente y crear una nueva generación de colaboradores capaces de trabajar junto con la tecnología?
Ahí es precisamente donde el tema deja de ser exclusivamente tecnológico y entra de lleno en el terreno de ESG.
Desde la perspectiva social, una empresa responsable no solamente genera empleo. También desarrolla talento, ofrece oportunidades de crecimiento, capacita a sus colaboradores y crea condiciones para que las nuevas generaciones puedan construir una carrera profesional.
Y desde la perspectiva de gobierno corporativo, éste tampoco puede ser un asunto que se deje exclusivamente en manos del área de Tecnología o de Recursos Humanos.
Los consejos de administración deberían comenzar a preguntarse qué impacto tendrá la inteligencia artificial en su capital humano, qué capacidades necesitará la organización dentro de cinco o diez años y, sobre todo, de dónde saldrán las personas que algún día tendrán que dirigirla.
Porque podemos tener extraordinarios algoritmos, agentes de IA y modelos capaces de procesar millones de datos en segundos, pero las empresas todavía necesitan algo que ninguna tecnología puede garantizar por sí sola: experiencia, intuición, liderazgo, empatía y criterio.
Por eso hoy quiero dejarles una pregunta para la reflexión: ¿Puede considerarse sostenible una empresa que mejora su productividad mediante inteligencia artificial, pero al mismo tiempo destruye su propia cantera de talento?
La respuesta seguramente da para muchas discusiones.
La mía, por ahora, es sencilla: no.
La inteligencia artificial debe ayudarnos a construir mejores empresas, no empresas sin personas capaces de dirigirlas.
Nota editorial: Omar Flores Fonseca se ha desempeñado como banquero corporativo para BBVA y Citibank, posteriormente y con más de 15 años de experiencia incursionó en el área de AML en Citi coordinando 23 países de Latam y posteriormente a fue llamado por el área de cumplimiento normativo (Compliance), como Director de PLD para todo el grupo financiero BBVA México y mas recientemente como Director de Customer Compliance y Financial Markets & Sustainability. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
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