Publicidad

Abrir la llave y que no salga agua

Cuidar el agua no empieza solamente en las presas, las tuberías o las políticas públicas. Empieza en la conciencia.
mar 31 marzo 2026 06:00 AM
Abrir la llave y que no salga agua
Durante mucho tiempo hablamos del agua como un problema del futuro. Hoy sabemos que ya forma parte del presente de millones de personas, apunta Alejandra Contreras Casso López. (Foto: iStock)

Cada 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua. Durante años, esta fecha parecía más una invitación a pensar en el futuro del planeta que una conversación urgente sobre lo que pasa todos los días.

Publicidad

Hoy eso cambió. Abrir la llave y que no salga agua dejó de ser una excepción. Para millones de personas en México, ya es parte de la rutina. Colonias que reciben agua solo algunos días de la semana, hogares que dependen de pipas o familias que organizan su día alrededor del horario en que llega el suministro.

Para dimensionar lo que está pasando, revisamos información pública del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y de la Comisión Nacional del Agua. Los datos cambian por completo la dimensión del problema: solo el 53.44 % de la población en México cuenta con suministro diario de agua en su vivienda (INEGI, 2024 ).

Dicho de otra forma, casi la mitad de los hogares en el país vive con acceso intermitente.

Ese dato por sí solo ya dice mucho. Pero al verlo con más detalle, la realidad se vuelve aún más clara. El acceso al agua en México no solo es limitado, también es profundamente desigual.

Mientras algunos estados logran niveles de cobertura cercanos al total, otros enfrentan condiciones mucho más complejas. En Nuevo León, por ejemplo, el acceso diario al agua se acerca al 94%. En Guerrero apenas supera el 9%. La diferencia muestra cómo el territorio, la infraestructura y la forma en que se gestiona el agua impactan directamente en la vida cotidiana.

Pero el problema no termina ahí. La disponibilidad del recurso también está bajo presión. De acuerdo con datos de la CONAGUA , el almacenamiento promedio en las principales presas del país pasó de 80.4 % en 2016 a cerca de 67 % en 2026.

Publicidad

Es una señal clara de que la conversación sobre el agua ya no puede quedarse solo en el diagnóstico.

Algo está empezando a cambiar. Cada vez más personas entienden que el cuidado del agua no depende únicamente de grandes obras de infraestructura o de decisiones gubernamentales. También tiene que ver con cómo nos relacionamos con los ecosistemas que hacen posible que el agua exista.

Cuando alguien participa en la limpieza de un río, en la recuperación de un manglar o en un proyecto comunitario para proteger un cuerpo de agua, ocurre algo interesante. El agua deja de ser un servicio invisible. Se vuelve algo cercano, algo que se entiende y se valora.

Y cuando eso pasa, la forma de cuidarla cambia.

En distintos puntos del país, iniciativas de educación ambiental están conectando ese entendimiento con acciones concretas en territorio. Jornadas de limpieza en ríos, lagunas y playas, programas de voluntariado o recorridos educativos en ecosistemas naturales donde estudiantes y comunidades conocen directamente la relación entre el agua, la biodiversidad y el cambio climático.

Puede parecer menor frente a un problema estructural. No lo es.

Porque cuidar el agua no empieza solamente en las presas, las tuberías o las políticas públicas. Empieza en la conciencia.

También hay un espacio claro para que las empresas se involucren. Cuando colaboran con comunidades, universidades y organizaciones sociales para impulsar proyectos de educación ambiental o restauración de ecosistemas, pueden generar impactos positivos tanto en los territorios donde operan como en su relación con las comunidades.

Publicidad

Durante mucho tiempo hablamos del agua como un problema del futuro. Hoy sabemos que ya forma parte del presente de millones de personas.

La evidencia ya esta disponible para todo aquél que quiera consultarla. La pregunta es quién está dispuesto a hacer algo con ella.

____

Nota del editor: Alejandra Contreras Casso López es Directora Ejecutiva de Somos Más Decididos A.C. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Tags

Opinión Agua

Publicidad