Eres un CEO, CFO o Contralor de una empresa trasnacional que tu corporativo está en Estados Unidos o Europa, no cotiza en bolsa en México, reportas bajo IFRS y existe un equipo global que se encarga de la sustentabilidad. Nadie te ha solicitado incluir información ESG en tus estados financieros locales y, por lo mismo, tampoco existe presupuesto para desarrollar estas capacidades en México.
Si al leer esto sentiste que describía tu empresa, probablemente estés viviendo en una grieta estructural de sustentabilidad. No porque estés haciendo algo mal, sino porque hoy operas entre dos mundos: uno donde las exigencias globales aún no aterrizan en tu operación local y otro donde las presiones del mercado mexicano todavía no son lo suficientemente fuertes como para justificar la inversión. Esa aparente grieta puede desaparecer rápidamente, no porque exista una sola regulación que vaya a cambiar las reglas del juego de un día para otro, sino porque cada vez más factores empiezan a converger al mismo tiempo. Lo que hoy parece una situación estable puede convertirse rápidamente en una solicitud urgente de un cliente, un requerimiento regulatorio o una instrucción del corporativo.